
EDUARDO GALEANO
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Latina: en 1955, las manufacturas comprendían una décima parte
del intercambio entre los países del área, y en 1966 la proporción
había subido al treinta por ciento
83
.
El jefe de una misión técnica norteamericana en Brasil, John
Abbink, había anticipado, proféticamente, en 1950: «Los Estados
Unidos deben estar preparados para ‘guiar’ la inevitable industrializa-
ción de los países no desarrollados, si se desea evitar el golpe de un
desarrollo económico intensísimo fuera de la égida norteamerica-
na... La industrialización, si no es controlada de alguna manera, lle-
varía a una sustancial reducción de los mercados estadounidenses de
exportación»
84
. En efecto, ¿acaso la industrialización, aunque sea
teleguiada desde fuera, no sustituye con producción nacional las
mercaderías que antes cada país debía importar del exterior? Celso
Furtado advierte que, a medida que América Latina avanza en la
sustitución de importaciones de productos más complejos, «la de-
pendencia de insumos provenientes de las matrices tiende a aumen-
tar». Entre 1957 y 1964, se duplicaron las ventas de las filiales norte-
americanas, en tanto sus importaciones, sin incluir los equipamientos,
se multiplicaron por más de tres. «Esa tendencia parecería indicar
que la eficacia sustitutiva es una función decreciente de la expansión
industrial controlada por compañías extranjeras.»
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La dependencia no se rompe, sino que cambia de calidad: los Esta-
dos Unidos venden, ahora, en América Latina, una proporción ma-
yor de productos más sofisticados y de alto nivel tecnológico. «A
largo plazo –opina el Departamento de Comercio–, a medida que
crece la producción industrial mexicana, se crean mayores oportu-
nidades para exportaciones adicionales de los Estados Unidos...»
86
.
contestaron el cuestionario. Las filiales no habían sido instaladas para eso.
Miguel S. Wionczek, La inversión extranjera privada en México: problemas y
perspectivas, en Comercio exterior, México, octubre de 1970.
La relación entre las exportaciones de manufacturas y el producto bruto
industrial no superó el 2 por 100, en 1963, en Argentina, Brasil, Perú,
Colombia y Ecuador; fue de un 3,1 por 100 en México y de un 3,2 por 100
en Chile (Aldo Ferrer en el ya citado volumen colectivo de INTAL-BID).
83
Naciones Unidas, CEPAL, op. cit.
84
Jornal do Comercio, Río de Janeiro, 23 de marzo de 1950.
85
Celso Furtado, Um projeto para o Brasil, Río de Janeiro, 1968.
86
International Commerce, 24 de abril de 1967.