LA ESTRUCTURA CONTEMPORÁNEA DEL DESPOJO
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Carlos Onganía reafirmaba que las gallinas otorgan al zorro la igual-
dad de oportunidades: «Las inversiones extranjeras en Argentina se-
rán consideradas en un pie de igualdad con las inversiones de origen
interno, de acuerdo con la política tradicional de nuestro país, que
nunca ha discriminado contra el capital extranjero»
26
. Argentina tam-
poco impone limitaciones a la entrada del capital foráneo ni a su gra-
vitación en la economía nacional, ni a la salida de las ganancias, ni a la
repatriación del capital; los pagos de patentes, regalías y asistencia
técnica se hacen libremente. El gobierno exime de impuestos a las
empresas y les brinda tasas especiales de cambio, amén de muchos
otros estímulos y franquicias. Entre 1963 y 1968, fueron desnacio-
nalizadas cincuenta importantes empresas argentinas, veintinueve de
las cuales cayeron en manos norteamericanas, en sectores tan diver-
sos como la fundición de acero, la fabricación de automóviles y de
repuestos, la petroquímica, la química, la industria eléctrica, el papel o
los cigarrillos
27
. En 1962, dos empresas nacionales de capital privado,
Siam Di Tella e Industrias Kaiser Argentinas, figuraban entre las cinco
empresas industriales más grandes de América Latina; en 1967, am-
bas habían sido capturadas por el capital imperialista. Entre las más
poderosas empresas del país, que facturan ventas por más de siete mil
millones de pesos anuales cada una, la mitad del valor total de las
ventas pertenece a firmas extranjeras, un tercio a organismos del Es-
tado y apenas un sexto a sociedades privadas de capital argentino
28
.
México congrega casi la tercera parte de las inversiones norteame-
ricanas en la industria manufacturera de América Latina. Tampoco
este país opone restricciones a la transferencia de capitales ni a la repa-
triación de utilidades; las restricciones cambiarias brillan por su ausen-
cia. La mexicanización obligatoria de los capitales, que impone una
mayoría nacional de las acciones en algunas industrias, «ha sido bien
acogida, en términos generales, por los inversionistas extranjeros, quie-
nes han reconocido públicamente diversas ventajas a la creación de
empresas mixtas», según declaraba en 1967 el Secretario de Industria
y Comercio del gobierno: «Cabe hacer notar que aun empresas de
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Sergio Nicolau, La inversión extranjera directa en los países de la ALALC,
México, 1968.
27
Rogelio García Lupo, Contra la ocupación extranjera, Buenos Aires, 1968.
28
Citado por Naciones Unidas, CEPAL, Estudio económico de América Latina,
1968, Nueva York-Santiago de Chile, 1969.